MILÁN

MILÁN

(UN DÍA  DIFERENTE)

DUOMO MILANO
DUOMO MILANO

El pasado sábado 18 de enero llevamos a cabo nuestra particular locura viajera. Secuestré a mis pequeñas sobrinas y me las llevé a pasar un día diferente, un viaje de ida y vuelta en el mismo día a una ciudad de Europa, en este caso le tocó a Milán.

Y a ti, ¿también te parece una locura? No lo es, creedme. Esta escapada no es válida para todas las ciudades, tenemos que tener en cuenta un par de cosas: la primera que esté a pocas horas de avión del aeropuerto del que salimos, sino perderemos la mayor parte del tiempo en el vuelo y otro dato importante, que la ciudad sea lo suficientemente manejable para verla en un día. Milán reúne todas estas condiciones, no tuvimos tiempo de ver museos, pero si  pudimos exprimir la ciudad al 90%.

Hoy volamos a MILANO, ¿te vienes?

 

VUELOS Y TRASLADOS

1.- Volamos desde el aeropuerto de Valencia con Ryanair. Esta aerolínea te permite salir a primera hora de la mañana y regresar a última hora del día. El horario de nuestros vuelos fue el siguiente:

  • Valencia-Bérgamo, 6:35HRAS
  • Bérgamo-Valencia, 21:30HRAS

Un detalle importante si viajáis con niños y no sois sus padres, como era mi caso, necesitáis una autorización de la policía. En caso de no aportarla no os dejarán coger el vuelo.

 

2.- En Milán hay dos aeropuertos, nosotros llegamos a Bérgamo. Para ir desde allí hasta la ciudad tienes varias compañías de autobuses. Nada más salir a la terminal encontraras las ventanillas donde comprar los billetes, los puedes adquirir por internet (los tickets electrónicos tienen prioridad a la hora de subir al bus) y también directamente en el bus. Nada más salir del aeropuerto verás las dársenas donde están todos los buses que van a la ciudad, no tiene perdida.

Nosotras fuimos con TERRAVISION y el precio del billete i/v fue de 13 Euros.

Luego en la ciudad puedes moverte en metro o en tranvía, hay diferentes opciones de billetes y no son muy caros.

 

¿DÓNDE Y QUÉ COMER?

Nosotras teníamos una cosa clara, ¡íbamos a devorar la ciudad! Aprovecharíamos el día para visitar cada rincón de la ciudad, pero también disfrutaríamos de los placeres gastronómicos que este país nos brinda.

Como el viaje empezó bien temprano, nos dimos el gustazo de desayunar allí y ya os podéis imaginar cual fue nuestro desayuno, “crêpes de nutella y capuchino”.

 

 

 

Para comer sin duda alguna, pasta. Pero no podía ser cualquier pasta, tenía que ser la mejor pasta fresca de la ciudad, por ello elegimos “PASTA FRESCA DI GIOVANNI”. Un pequeño local, donde el menú es el que es, dos tipos de pasta con dos o tres salsas a elegir si llegas a buena hora. Es muy pequeño y si no llegas pronto puede ser que te quedes sin probar sus deliciosos manjares. No hay café ni postre, apenas puedes tomar una cerveza o agua y por supuesto no hay baños. Aun así, merece la pena comer en este pequeño y curioso lugar. Relación calidad precio fenomenal, 9 Euros.

 

 

 

No nos podíamos ir del país sin un ritual cumplido, comernos un espectacular helado italiano. A decir verdad, es un ritual que nos hemos inventado los Vizcaínos, porque somos muy glotones, ¡sí, lo sabemos!. Y es que este país y sus helados, ambos irresistibles.

El Aperol Srpizt es una bebida típica italiana que debéis probar, es amarga pero muy rica; tened cuidado, emborracha un poquito. Un buen lugar para tomar un aperitivo es el barrio de Navigli, el ambiente es brutal.

Hasta aquí el día en cuanto a gastronomía a la italiana ser refiere, no nos dio tiempo de hincarle el diente a una buena pizza. Qué le vamos a hacer, habrá que volver.

LUGARES PARA VISITAR

Esta ciudad es curiosa, muy diferente a lo que hasta ahora había visitado en Italia. El gris y ambiente rudo que la viste se mezcla con el glamour en su máximo esplendor y es que, esta ciudad es la cuna de la moda y la exquisitez, ¡las apariencias engañan!

 

MAPA DE LUGARES VISITADOS
MAPA DE LUGARES VISITADOS

**CATEDRAL DE MILÁN Y PLAZA DEL DUOMO**

Eran las diez de la mañana, teníamos nuestro estómago aplaudiendo del súper desayuno que acabábamos de meternos y así es como dirigimos nuestros pasos hacia el que sería el primer lugar que visitaríamos de la ciudad, la catedral o mejor dicho, el Duomo di Milano.

Una de las iglesias más grandes del mundo, para más info sobre la catedral, pincha aquí.

La entrada se compra en la misma plaza del Duomo, al lado de la oficina de turismo, solo cuesta 3 Euros. Merece la pena y mucho.

**GALERIAS VITTORIO EMANUELLE II**

Erase un lugar diamante, un lugar oro, o como diría Candela, to’ Gucci.

El edificio es espectacular y creo que difícilmente vamos a encontrar un lugar con más lujo reunido en menos metros cuadrados. No hay que decir que es imprescindible un paseo y por supuesto cumplir la tradición de pisar los huevos al toro, mientras giramos. Dicen que si haces esto vuelves a la ciudad o quizá hasta tengas suerte en la vida, nosotras no sabemos cuánto de cierto encierra este dicho, pero por supuesto lo hicimos, por si las moscas.

 

**CASTILLO DE SFORZESCO**

Y de pronto nos encontramos con una gran fortaleza en mitad de la ciudad. Hoy el castillo alberga un museo, para más información pincha aquí.

**ARCO DELLE PACE**

En este país vas caminando y de pronto te encuentras con un pedazo de monumento, como este. Napoleón mando construirlo, que a la vez servía de acceso a la ciudad, en honor a sus victorias, allá por el 1806.

 

 

**CEMENTERIO MUNICIPAL**

Una amiga me dijo: “hay un lugar al que tienes que ir sí o sí, el cementerio municipal de Milán”.

Oye, que mal suena esto de tener que ir a visitar cementerios pero, ¡qué bonito que es! Esta es una visita obligatoria e imprescindible si vas a Milán. Por supuesto la entrada es gratuita y encontrarás un lugar lleno de arte en forma de esculturas y bellos panteones.

 

**BARRIO DE NAVIGLI**

A este barrio llegamos tarde, casi anocheciendo, por lo que no nos dio mucho tiempo a verlo; aunque más que por esto, porque a las 7 teníamos que volver hacia el bus rumbo al aeropuerto. Lo poco que pudimos llegar a ver son sus canales y lo animado que se iba tornando el ambiente conforme pasaban los minutos.

Miles de cafeterías y bares se arremolinan alrededor de los canales, donde poder cenar, tomar un buen aperitivo o degustar un súper helado italiano.

 


 

Y por mucho que estiramos las horas y quisimos aprovechar, las horas no pasan de 60 minutos y se nos agotó el tiempo en esta curiosa ciudad.

Nos queda por ver para la siguiente escapada:


 

                            

A veces las locuras viajeras se convierten en risas, cultura y gastronomía. Si además viajas con tus pequeñas y morruditas sobrinas se convierte en más amor del que ya os teníais. A veces las locuras viajeras se convierten en bellos recuerdos que guardaremos en el bolsillo más protegido de esta @mochiladesabores, para la eternidad.

 

FINO ALLA PROSSIMA AVVENTURA!

 

 

 

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